Un caso de hipo

Os presento un caso clínico que he encontrado y traducido. Me ha parecido curioso y por eso lo comparto. Hoy dejo la primera parte y dentro de unos días pondré la solución y el enlace a la pagina original (en inglés).

UN CASO DE HIPO

Motivo de consulta:
Un hombre, de 46 años de edad, llega a la sala de urgencias con una historia de dos días de hipo.

El paciente:

El hombre de 46 años permaneció inmóvil en la cama, tratando de no despertar a su esposa, esperando.  El espasmo siguiente llegó justo a tiempo: su tórax saltó y la propia cama se movió.  Su mujer no se movió.  No podía creer que siguiera durmiendo a pesar de esta tempestad de hipos, pero así era. Mientras esperaba el espasmo siguiente, el hombre relajó su garganta para que el aire pasara con un mínimo sonido.  Siguió con hipo dos a tres veces por minuto durante casi 24 horas.
El problema había comenzado la mañana anterior.  Se despertó a la hora de costumbre y desayunó con su esposa y sus cuatro hijos.  Y luego se desplazó hasta su pequeña tienda de maletas en la planta baja de una casa en un barrio de la ciudad de Nueva York.  Y en algún momento de la mañana, empezó a tener hipo. No le dio importancia hasta que no vio que no desaparecía
Intentó todos los tratamientos habituales.  Contuvo el aliento.  Bebió vaso tras vaso de agua fría.  Pensó en cosas terroríficas.  Pero, sin importar lo que hiciera, cada 20 ó 30 segundos su tórax saltaba, y su garganta se cerraba, acortando la inspiración de modo involuntario impidiendo el paso de aire.

En realidad sólo era un pequeño inconveniente, y un motivo de hilaridad para sus clientes cuando los hipos se presentaban mientras vendía cada maleta.  Lo sufrió durante el día, cenó y se fue a la cama a su hora habitual.  Sin embargo, el hipo se mantuvo toda la noche.  El hombre se dio la vuelta y consiguió quedarse dormido.
Cuando despertó a la mañana siguiente, el hipo seguía allí. Estaba empezando a preocuparse.  Por la tarde, llamó a Urgencias.  ¿Era normal tener hipo durante dos días enteros?  Una enfermera de triaje le instó a acudir al hospital.

El examen médico:
El paciente llegó al Hospital Metropolitano, en la parte alta de Manhattan, a las 3 pm. La sala de emergencias era un hervidero de actividad, pero finalmente un hombre joven con pelo oscuro y un hoyuelo en la barbilla se acercó a la camilla en el pasillo, donde estaba el paciente.  Se presentó como Steve Ferrante, el médico asistente asignado a su caso.
La simple observación del paciente le indicó al Sr. Ferrante que parecía estar muy saludable.  Irradiaba una especie de vigor y salud que no es común en muchos de los pacientes que acuden a la sala de emergencias. El Sr. Ferrante sospechaba que este hombre no había visitado a ningún médico porque no lo había necesitado hasta ese momento.  Hasta ahora.
El paciente no fumaba, no bebía, no tomaba medicación.  Había sido sometido a dos operaciones de hernia – una tres años antes y otra hacía una semana.
Sr. Ferrante preguntó al hombre cordialmente.  ¿Tiene algún otro síntoma además del hipo?  No – no había dolor en el pecho, no falta de aliento, no fiebre, no escalofríos, no tos, no náuseas, ni vómitos.  Nada.  Aparte de esos locos hipos, se sentía bien.  Cada frase era interrumpida por los espasmos del hipo.  Por otra parte, el examen físico era completamente irrelevante.

El tratamiento:
El hipo, más científicamente llamado singultus, (del latín – recuperar el aliento mientras se llora) es la repetición de contracciones espasmódicas del diafragma, causando una inhalación rápida, que se interrumpe con un cierre involuntario de la glotis.  La mayoría de estos episodios son transitorios y benignos.  El hipo que dura más de 48 horas se considera persistente.  Si dura más de un mes, se le denomina intratable.  El caso más largo registrado de hipo duró 60 años.
El hipo puede tener muchas causas: cualquier cosa que puede irritar los nervios que inervan el diafragma pueden causar estos espasmos.  Puede ser causado por algo tan benigno como  comer demasiado, con el estómago irritando el diafragma cercano, o por causas más graves como un absceso o tumor en alguna de las estructuras cercanas a los nervios frénicos.  El hipo después de la cirugía se cree que es debido a una lesión leve de este nervio causada por el tubo endotraqueal usado para ventilar durante la cirugía.  Las lesiones en ciertas partes del cerebro – como un traumatismo o una enfermedad – también pueden causar hipo. Los tóxicos, por lo general el alcohol, también pueden hacerlo, asi como el estrés.
Dado que el paciente no parecía tener ningún otro síntoma, el Sr. Ferrante pensaba que el hipo se debía probablemente a la cirugía que había sufrido unos días antes.  El Sr. Ferrante le prescribió al paciente una inyección de uno de los medicamentos más eficaces y ampliamente utilizados para tratar el hipo – el antipsicótico Thorazine (Clorpromazina – Largactil en España).  Momentos después, el hipo cesó. Cautelosamente optimista, el Sr. Ferrante observó al hombre durante un tiempo.  Al comprobar que no se reanudaba el hipo, el hombre fue dado de alta.
El paciente salió de la sala de emergencias, pero momentos más tarde estaba de vuelta.  El  hipo había vuelto.

Nuevos síntomas:
Se le administró al paciente una segunda dosis de  Thorazine.  A los pocos minutos  el paciente comenzó a  sentirse débil y mareado.  Se tendió en  la camilla, demasiado débil para  mantenerse en posición vertical.  Mientras permanecía allí,  notó como si el caos  de  la sala de emergencia  se alejara, como si todo sucediera en otra habitación.  Entonces, de repente  sintió que sus  piernas empezaban  a sacudirse  y a moverse sin control.  Después sus brazos  también parecieron adquirir vida  propia.  Se sentía como si no pudiera quedarse quieto.
El Sr.  Ferrante  examinó rápidamente la presión arterial del paciente.  De ser normal en un principio, había pasado a ser peligrosamente baja.  Tomó una vía intravenosa y comenzó una rápida infusión de suero, para conseguir elevar la presión arterial.  Se extrajo sangre  para analizar y se realizaron radiografías de tórax.  Los resultados de éstas fueron normales.  (Ver más abajo el  informe de laboratorio).

El reto:
¿Puedes resolver  el caso del  vendedor de  maletas con  hipo? (En realidad la pregunta sería: ¿Qué crees que está pasando?).

LA RESPUESTA CORRECTA DENTRO DE UNOS DÍAS.

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2 pensamientos en “Un caso de hipo

  1. Hola, quisiera saber cuál fue la respuesta a este caso de hipo persistente, por favor, es urgente, gracias.

    • La respuesta está en la siguiente entrada del blog. Está traducido de un artículo del New York Times, porque muchos de mis compañeros del Servicio de Urgencias no hablan inglés

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